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Otra forma de entrar al mundo del ballet

La consagración de la primavera. Escenas de la Rusia pagana según Nicolás Roerich

Imagen de Nicolas Roerich

Introducción

El artista ruso Nicolás Roerich, quien siempre estuvo en contacto con la ruralidad rusa se apasionó de joven con la cultura de sus ancestros. Real estudiosizó etnológicos y artísticos sobre sus creencias, costumbres, modos de vida, de vestir y también sus ritos ancestrales. Este cúmulo de saberes serán fundamentales para que el ballet tenga una unidad estilística manteniendo el eje fundamental que es el rito pagano ruso. Roerich además era un pintor simbolista lo que también lo convirtió en pieza fundamental para la realización de los decorados y los vestuarios. No solo estas características del artista son de destacar, sino también, su idea de la síntesis y unidad del arte que perseguía y que tenía en común con Diaghilev, esto a lo que el compositor Richard Wagner llamaba Obra de arte total. Éste es uno de los conceptos que se desarrollarán en este trabajo junto con el de Intertextualidad, dado que los aportes de Roerich y de los otros creadores convocados para esta empresa son una unión de textos puestos al servicio de un nuevo texto que es el ballet.

Pregunta problema 

 ¿Cuál fue la relación en el aspecto creativo del artista Nicolás Roerich con los Ballets Russes de Diaghilev? ¿Qué aporte realizó en el ballet La consagración de la primavera?

Palabras claves

O bra de arte total, intertextualidad, paganismo, rito pagano, etnografía 

Antecedentes 

     Lo que nos impulsan a la realización de este trabajo son principalmente la búsqueda de nuevos indicios. Ya que, se ha escrito mucho sobre el ballet La consagración de la primavera , pero lo que se repite constantemente son los datos anecdóticos sobre su puesta en escena y el proceso de creación coreográfica. 

     Luego de leer variedad de textos es que surge el nombre de Roerich como figura principal a investigar. 

Hipótesis

Nicolás Roerich fue un artista ruso que se destacó por sus conocimientos del paganismo, las costumbres y cultura de la Rusia ancestral y profunda. Estos conocimientos fueron indispensables en la creación colectiva del ballet La consagración de la primavera. Una Obra de arte total , este era el ideario con el que Diaguilev concibió su proyecto, donde el espectador pueda apreciar un todo, donde el ballet actúa como un gran texto y dentro de él nos hablan otros textos.

     La metodología de investigación elegida es la bibliográfica-histórica en la que se encontrarán datos de historia de vida de Nicolas Roerich, Serghuei Diaghilev, Igor Stravinsky, Nijinsky dado su estrecho vínculo en lo que respecta a sus ideas sobre la cultura rusa, sus posicionamientos socio-políticos, la promulgación de la cultura rusa en occidente, el trabajo mancomunado entre distintos actores del arte con la intención de dar vida a nuevas construcciones culturales. También se utilizarán documentos de la época, análisis de distintos autores, biografías.

Dado que el tratamiento del tema es el Ballet La consagración de la primavera, no se puede dejar de lado el costado etnológico, esto es a raíz de las investigaciones previas que Nicolás Roerich había realizado adentrándose en los rincones más remotos de Rusia en la búsqueda de la cultura de los primeros eslavos, el paganismo ruso, que serán los puntos de interés por los cuales fue convocado para esta empresa.

La consagración de la primavera. Escenas de la Rusia pagana según Nicolás Roerich

         Iniciamos un rito de creación, así como lo hicieran en 1913 nuestros protagonistas de los Ballets Rusos, que hoy nos vienen a acompañar, para una vez más subir a escena la magia del ballet. Uno de los artífices del ballet La Consagración de la primavera (1913) fue el artista Nicolái Konstantínovich Roerich (1874-1947), quien diseñó el vestuario y la escenografía, a su vez, fue él quien aportó sus extensos conocimientos para recrear un primitivo rito a la primavera. 

     Roerich, proveniente de una antigua familia noble rusa, que se cree, emparentada con el Zar Pedro el Grande. Poco conocido en el arte internacional pero muy reconocido en su país, como lo definirían en el Renacimiento: “un artista genio” (1), fue pintor simbolista y paisajista, escenógrafo, diseñador, restaurador, poeta, escritor, arqueólogo, antropólogo, botánico, explorador, pacifista, filántropo, filósofo, espiritualista. Desde muy pequeño se interesó por la pintura, la exploración, la botánica, la arqueología y la poesía. 

     Sus prolongadas estadías en una finca en Isvara en contacto con la naturaleza lo acercó a la vida campesina, sus colores, historias y canciones. Fue la escuela que lo formaría más allá de la educación académica. En Isvara comenzará sus primeros trabajos antropológicos, sus habitantes rurales relatarán las historias locales y leyendas acerca de los antiguos héroes y santos rusos; de su gran biblioteca leerá los cuentos de príncipes y guerreros valientes que libraron batallas contra invasores infieles procedentes de Oriente.     

     Por mandato familiar estudia y se recibe de abogado, pero entre 1893 y 1897 estudia en la Academia de Bellas Artes de San Petersburgo, convirtiéndose con posterioridad, en un reconocido pintor simbolista marcando el renacimiento y renovación del arte ruso. Además de ser parte de sociedades artísticas, de dirigir revistas especializadas en arte ruso, ser profesor y secretario de la escuela de artes de la Sociedad para la Promoción del Arte de San Petersburgo, fue el inspirador del Acuerdo Internacional sobre la protección de las instituciones artísticas, científicas y los monumentos históricos (Pacto Roerich-1935), así como fundador del movimiento internacional de protección de la cultura. Uno de los primeros pintores rusos en hacer exposiciones en Europa y en Estados Unidos.

     Realizó numerosos viajes exploratorios y de estudio por Rusia, un país que geográficamente se encuentra uniendo Oriente y Occidente y donde su cultura y tradiciones se entrelazan. Con sus expediciones quiso confirmar los antiguos vínculos entre la Rusia eslava y Asia Central, la India y Europa Occidental.

     Un apasionado de la historia, en particular de la historia antigua y prehistórica, del surgimiento de las culturas y las religiones, en particular de la rusa. Su participación en clases de historia en la universidad, sus lecturas de temas históricos y artistas del pasado, las numerosas excavaciones arqueológicas, la recolección de datos y leyendas de sus viajes los volcó no solo en sus cuadros, sino en sus numerosas publicaciones.

     Para principios del siglo XX, Roerich contaba con el reconocimiento de la sociedad artística rusa y cierta fama. Pero lo más importante es que se convirtió en un experto en la cultura rusa antigua. Valoraba a ese Hombre que vivía en completa armonía con la naturaleza, esa pureza del pasado, como los hombres primitivos tenían contacto espiritual con las fuerzas elementales que los rodeaban a las cuales rendían tributo y agradecimientos. Ete fue el gran eje de los estudios de Roerich y por los que fue valorado y reconocido.

     No es aleatorio que Diaguilev, compañero de Roerich en círculos artísticos, conocedor y admirador de sus trabajos, lo convocara para realizar diseños para los Ballets Rusos, ya que, contaba con las cualidades artísticas y científicas más calificadas para producir vestuarios y escenografías, argumentos y personajes para las óperas y ballets de raíz rusa.

     El mismo Diaguilev sostiene que el origen de los Ballets Rusos fue el arte ruso campesino, con sus pinturas y colores que él mismo descubriera durante el proceso de recolección de pinturas para la exposición Retratos rusos, 1705-1905 que organizó en 1905 y que fue producto de un extenso viaje por los lugares más recónditos de Rusia que resultó en una gran colección.

     Entre las dimensiones artísticas que comparten Roerich con Diaguilev está la idea que el arte debe ser una Obra de Arte Total (expresión en alemán Gesamtkunstwerk), “que hace uso de todas o muchas formas de arte o se esfuerza por lograrlo”. (2) No es un concepto nuevo, tiene siglos aplicándose en el mundo del arte, pero, fue el compositor Richard Wagner quien lo utilizó en sus óperas, trayéndolo nuevamente a la superficie y teorizando sobre él en varios escritos. 

     Hay una singularidad entre las óperas de Wagner y los ballets producidos por Diaguilev, que es la obra de arte total. El tema principal es la unión de las artes en pos de un espectáculo con unidad y síntesis. Como se plantea en el concepto del Obra de arte total, en el cual se involucran artistas de distintas disciplinas para llegar a un fin común “El gran espectáculo”, sin olvidar que cada una de las artes aportantes mantenga la misma categoría de importancias. Es decir que por tratarse de un ballet no va a destacarse la coreografía por sobre la escenografía, por ejemplo. Así lo entendía Roerich, un ferviente admirador de Wagner, y que, en más de una ocasión se pronunció como adepto a sus ideas de síntesis artística.

     Los primeros trabajos de Roerich como diseñador de decorados y vestuarios fueron a partir de 1907 para la obra de teatro Los Tres Magos y en su primera ópera La Valquiria (ambas de 1907) de Richard Wagner (1813-1883). Trabajo que fue muy bien calificado y repetido para Tristán e Isolda (1912). Las óperas de Wagner serán las preferidas de Roerich ya que ambos compartían la idea de síntesis cultural de todas las artes.

Como a sus colegas de El mundo del arte, también a Roerich le llegó el momento de ser convocado por Diaguilev para colaborar en los diseños de ópera y ballet para sus primeras saisons russes. En la gala parisina donde se presentaron Le Pavillon d’Armide, Las danzas Polovsianas de la ópera Principe Igor y Le Festín (1909). Roerich realizó los diseños para la segunda donde planteaba la escenografía como uno de sus cuadros paisajísticos y una escena evocadora de un pasado ancestral de las estepas rusas. A lo cual la prensa parisina dirá: “La ejecución de los ballets nos ha dejado atónitos por la armonía nunca vista en el teatro. Las pinturas, los artistas, la música, todo se fundía creando un gran teatralizado y real Mundo del Arte”. (pág 79, POMES VIVES, J. 2022.  La vida de Nicholas Roerich (1874-1947). Nous.

     En 1913 y 1914 diseña decorados y vestuarios para dos obras dramáticas del poeta Maurice Maeterlinck (1862-1949): La Princesa Maleine y La Hermana Beatríz. Y llegamos a su colaboración con La Consagración de la Primavera o Escenas de la Rusia Pagana, como fue su nombre original. No queda del todo claro, en las fuentes consultadas, quien tuvo la idea de hacer un ballet centrado en un rito de la Rusia pagana. 

Si fue Igor Stravinsky (1882-1971) como afirma en su autobiografía (3) o si fue, como asevera Orlando Figues: “(…) La ide del ballet la había concebido originariamente el pintor Nicolas Roerich, aunque Stravinsky, que era bastante conocido por esa clase de distorsiones, más tarde sostuvo que era suya. (…)”. (Figes, 2010. p. 350)

     Lo que sí sabemos es que se reitera el nombre de Nicolás Roerich y sus conocimientos sobre el paganismo ruso, y porque sin él no se podría haber llegado al resultado final. La elaboración del ballet llevará dos años y muchas dificultades internas, por un lado, los bailarines de absoluta formación clásica no logran interpretar los movimientos en dedans planteados por Nijinsky y la de la música de Stravinsky difícil de seguir ya que rompe con la cuadratura acostumbrada en el ballet y el rechazo que les genera el vestuario, la pintura corporal y los tocados elaborados por Roerich que corta con la tradición del tutú y las zapatillas de punta.

     Los datos anecdóticos hoy no son tan relevantes, por lo menos para esta pesquisa, que lo que busca es adentrarse en la profundidad del recorrido realizado por los artistas para llegar al producto final y elaborar un nuevo texto, ballet, reuniendo distintos textos artísticos.

     Diaguilev había encargado a Stravinsky la música de La Consagración de la Primavera en 1911 dándole permiso para que usara la orquesta tan numerosa como necesitara. También envió a Roerich al interior de las regiones eslavas en busca de telas, colores y trajes auténticos e instruyó a Fokine para que comenzara a trabajar con la coreografía, pero un desacuerdo deja la compañía y Diaguilev encarga la coreografía a Nijinsky. 

Tamara Karsavina, partenaire de Nijisnky y amiga, una de las pocas personas con las que se relacionó durante sus años dentro de la compañía de ballet reflexiona sobre los ballets de Nijinsky a los que ella enmarca en “El alba del modernismo”. Y nos dice algunas cuestiones importantes sobre el momento de cambio en la danza que le tocó vivir. Tanto en La Siesta de un Fauno como en la Consagración de la primavera Nijinsky, le declara la “guerra al romanticismo”. Allí apareció el arcaísmo de la prehistoria y la barbarie de las tribus primitivas, dando la despedida a todo lo “Bonito”. (Karsavina,1953, p. 191-192)

     La consagración es una obra musical y coreográfica que representa la Rusia campesina el resultado del arte etnográfico. Una idea la unifica en el misterio de la primavera y su violenta explosión de poder creativo. No hay una narración, como en los ballets del siglo XIX, pero la sucesión coreográfica nos relata el rito.

     La provocativa narrativa del argumento original en la Francia vanguardista de principios del siglo XX donde el mundo primitivo, salvaje y el exotismo eran una constante utilizada por los artistas que indagaban los orígenes del hombre con el propósito de encontrarse a sí mismos. Alejarse de la sociedad que les dictaminaba la forma de vivir, vestirse y sentir; y la academia que los coartaba en su forma de pintar y de ver el mundo. Ese salvajismo estaba presente en los artistas que querían cambiar las reglas del arte. 

     Indudablemente la trama, la escenografía, el vestuario, la música, los movimientos nos transporta a un mundo primitivo, tribal donde el rito era necesario para la prolongación de la vida. Esa conexión entre los humanos y las fuerzas de la naturaleza, esa primavera que explota luego del hierático frío invernal. La vida se basaba en la subsistencia, el Hombre primitivo abrazaba la creencia de la existencia las fuerzas naturales, espíritus o agentes superiores que no podía controlar, con la convicción de poder apaciguarlos les ofrece sacrificios que tenían como objetivo obtener como beneficio la “comunicación” con los espíritus. La danza en círculos entrelazados intentando mostrar un estado de desposesión de sí mismo, escape del mundo tangible y una manifiesta conexión con la tierra.

     Roerich tenía una cualidad especial, otra más a las ya contadas anteriormente, y esa cualidad era la de relacionar la música con los colores y las armonías de los colores traducidas en sus cuadros y diseños. Es lo que llamamos sinestesia. (4) Él mismo lo explica así: “Yo nunca pinto el escenario para una ópera o ballet sin primero tener una íntima familiaridad tanto con el drama como con la música. Estudio los dos profundamente con el fin de conseguir entender el espíritu que descansa detrás de los dos, pero cuyo espíritu ha de ser uno y el mismo si la obra es profunda y grande (…)”. (Pomes Vives, 2022, p. 62)

     Sus diseños que nos dejan ver su gran conocimiento sobre la cultura primitiva rusa, en sus colores saturados (rojo, verde, naranja, amarillo) contrastados con fondos blancos destacan y dan vida a un arte etnográfico, así como lo vio en los campesinos rusos y eslavos en sus viajes. La escenografía, al igual que sus cuadros contrastan los marrones y verdes de la tierra, el azul del cielo reflejado en las montañas y la blanca pureza de las nieves eternas. Los colores cálidos en los personajes y los fríos en el paisaje. Ese frío que a su vez comienza a diluirse con el reverdecer de la primavera. Toda la obra es un estallido de color, se conecta con la intensidad de la música y los movimientos y pos es un estallido de vida en el escenario.

     La Consagración de la primavera, es un texto ballet, una síntesis de múltiples textos que conviven dentro suyo, como dice R. Bárthes “todo texto es una cámara de ecos”, “(…) las palabras se transportan, los sistemas se comunican (…)”. (Barthes, 1994, p. 78) 

     La noción de intertextualidad tiende a disolver, asimismo, la concepción del texto como unidad cerrada y autosuficiente, idéntica a sí misma. El texto no existe por sí mismo, sino en cuanto forma parte de otros textos, en tanto es el entre-texto de otros textos. 

     Indudablemente la síntesis de las artes está presente, los textos se entrelazan formando un tejido único, indestructible al paso del tiempo. El gran sacrificio está presentado y sigue acompañando al Hombre en su danzar eterno. En esta primavera austral que nos renueva y regala un nuevo estallido de la naturaleza, el reverdecer de los campos, el brillo más intenso del sol, es así como el rito de creación llevado a cabo hace un siglo sigue estando presente, nos sigue fascinando y por eso estamos hoy aquí disfrutando de su renovación.

Conclusión 

     Luego de la lectura y análisis se puede concluir que, por un lado, que la relación de Diaguilev, Stravinsky y Roerich era estrecha, ya que, los tres estaban vinculados a los mismos ámbitos artísticos. Ya habían trabajado juntos en otros proyectos y tenían una misma idea sobre el arte ruso. Por otro lado, es probable que esa vaga idea que dice Stravinsky que tuvo para un nuevo ballet haya sido real, pero sin Roerich no hubiera podido concretarse. Él era el poseedor del conocimiento del paganismo ruso, sin él no podría haber surgido el relato sobre el que se sustenta, los personajes, las acciones de los mismo, los paisajes y el desenlace final. Sin Roerich no habría coreografía ni música, porque conocer los ritos paganos y poder explicarlos y acercarlos a los otros creadores es la tarea de un experto, un conocedor, un apasionado por la rusia pagana. Y de todos ellos ese era Roerich.

 

1. “Artista Genio”, si bien durante el Renacimiento Giorgio Vasari (historiador del siglo XVI) habla en su obra Las vidas de los más excelentes pintores, escultores y arquitectos (1550). del Genio Creativo, fue Immanuel Kant en su obra Crítica del Juicio (1790) quien acuñó y definió filosóficamente el concepto de artista genio.

2. Obra de arte total: Academia Lab. (2025) Gesamtkunstwerk. Enciclopedia. https://academia-lab.com/enciclopedia/gesamtkunstwerk

3. STRAVINSKY, Igor.1935. Crónicas de mi vida. Editorial López. 

4. Sinestesia: sensación en la cual una percepción, propia de un sentido determinado, está fijada por otra sensación que afecta a otro sentido. Esta definición, describe a sujetos capaces de oír colores o de ver sonidos.

 

BIBLIOGRAFÍA 

  • BARTHES, Roland. 1994. El susurro del lenguaje. Más allá de la palabra escrita. Editorial Paidós. Barcelona, Buenos Aires, México.
  • BUCKLE, Richard. 1991. Diaghilev. Ediciones Siruela. Madrid.
  • CALVO SERRALLER, Francisco. 1989. Los espectáculos del arte. Instituciones y funciones del arte contemporáneo (Cap. La crítica de arte. Página 15 a 73). Editorial TusQuets. Madrid.
  • DAVIS, M. SD. Ballets Russes style. Diaghilev’s dansers and Paris Fashion. Reaktion books
  • POMES VIVES, J. 2022.  La vida de Nicholas Roerich (1874-1947). Nous.
  • DECTER, Jacqueline. 1989. Nicholas Roerich: The Life and Art of a Russian Master. Rochester, Vermont, Park Street Press, Inner Traditions International.
  • FALCOFF, Laura (directora periodística) y BARBAROSCH, Fanny (editor responsable). Revista Tiempo de Danza. Año 2: Nº 6, 7 (1996); Año 3: Nº14 (1997).  Año 4, N° 18. Tiempo de Danza es una publicación de El Bosque Editora
  • FIGES, O. 2010. El baile de Natacha (2da edición).  Ensayo Edhasa.
  • FISHERMAN, D. 1988. La música del siglo XX. Paidos Postales.
  • KARSAVINA, Tamara. 1953. “Los ballets rusos”. Editorial Schapire. Bs As.
  • KOEGLER, Horts. 1987. The Concise Oxford Dictionary of Ballet. Oxford University Press. Oxford. New York.
  • OBRA DE ARTE TOTAL: Academia Lab. (2025) Gesamtkunstwerk. Enciclopedia. https://academia-lab.com/enciclopedia/gesamtkunstwerk
  • PARIS, Carmen y BAYO, Javier. 1996. Diccionario Biográfico de la Danza. Librerías Deportivas Esteban Sanz, S. L. Madrid.
  • PASI, Mario (director de la obra) y AGOSTINI, Alfio (colaborador). 1980. El ballet. Enciclopedia del arte coreográfico. Editorial Aguilar. Madrid.
  • PAZ, JC 1971. Introducción a la música de nuestro tiempo . Editorial Sudamericana
  • RUIZA, M.; FERNÁNDEZ, TY TAMRO, E. 2004. Biografía de Nicolai Roerich. En Biografías y Vidas. La enciclopedia biografica en linea. Barcelona (España). Recuperado de https://www.biografiasyvidas.com/biografia/r/roerish.htm el 15 de septiembre de 2020
  • STRAVINSKY, Igor: Crónicas de mi vida. Editorial López.1935 

 

Biografía de la autora ( [email protected] )

Nací y vivo en la ciudad de Santa Fe. Soy profesora de Danza egresada del Liceo Municipal “Antonio Fuentes del Arco” y profesora de Artes Visuales egresada de la Escuela Provincial “Profesor Juan Mantovani”.

Actualmente dirijo el Seminario Provincial de Santa Fe, donde también me formé como bailarina.

La Historia de la Danza siempre ha estado presente en mi práctica docente, por lo que la búsqueda y reafirmación de los saberes es constante. 

 

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