BLOG: La vieja de historia

Otra forma de entrar al mundo del ballet

¿Por qué murió Giselle?

Sátira escrita e ilustrada por

por Prof.Mag. Lucía Chilibroste

¿Cuál fue la causa de muerte de Giselle? ¿Un ataque al corazón? ¿De dolor? ¿De tristeza? ¿Se suicidó con la espada de Loys – Albrecht? ¿Se lastimó con la espada y a su vez por su debilidad en el corazón muere? ¿Murió de tanto bailar? No sé si alguna vez se lo habían preguntado, porque yo no, al menos hasta hace unos años. Siempre había dado por sentado que Giselle moría de un ataque al corazón, de dolor y tristeza al enterarse que su amado le había mentido, que no era quien decía ser y que además, por si fuera poco, estaba comprometido con otra.

Pero hace uno años leí un artículo de Marian Smith titulado “What Killed Giselle?”[i] cuyo título ya me despertó natural interés. En las 10 páginas del artículo Smith, cual investigadora criminalista al mejor estilo de la serie CSI, se vuelca a indagar sobre la “causal de muerte” del personaje, lo que para mí fue un descubrimiento. Ahí me di cuenta de que mi idea sobre la muerte de Giselle se debía a que la mayoría  de las versiones  del ballet (sino todas) apoyan esta teoría de muerte por corazón roto. Pero no es la única (o no fue la única), y la idea de este artículo es acercar otras teorías.

 

El (o los) libreto (s): las evidencias con las que contamos.

Es mucho lo que sabemos de Giselle… tenemos detalladísima información sobre el día del estreno, el ideólogo, sus inspiraciones, los artífices, el proceso de creación de la obra, el vestuario, de sus postergaciones por problemas de las bailarinas, de todo… pero no se sabe exactamente de qué murió la heroína el día del estreno. Y la causal de la gran confusión reside en que el propio ideólogo y libretista del ballet, el poeta, crítico y defensor del romanticismo Theophile Gauthier (en colaboración con el libretista Henri Vernoy de Saint-Georges) escribió dos libretos de la misma historia con pocos días de diferencia. Los dos libretos tienen sus diferencias, y una de ellas, es la causa de la muerte de Giselle.

Antes de proseguir me parece importante señalar el valor que los libretos tenían en el romanticismo. Éstos cumplían un función clave para el entendimiento de las obras ya que muchos escépticos aún desconfiaban de que una historia se pudiera contar sólo con la danza[ii], prescindiendo a la palabra (algo por lo que Noverre tanto había luchado). Entonces los libretos tenían la función de transmitir todo eso que se pensaba que desde el escenario no se podía llegar a transmitir, como las presentaciones de los personajes, sus historias pasadas, sus diálogos y de manera muy detallada se iban describiendo escena tras escena. Por eso los libretos son fuentes tan importantes. Era tanto lo que se escribía, que con cierto humor mucha gente decía que el la Ópera de París el público leía más de lo que veía[iii].

 

 

Primera muerte: teoría del corazón roto.

En la primera versión del libreto que fue la publicada por el teatro cuando se estrenó del ballet el 28 de junio de 1841, Gauthier y Vernoy de Saint-Georges escribieron que Giselle murió de un ataque al corazón. Y así lo hicieron:

Toma la mano de Albrecht, la coloca sobre su corazón y pronto se aparta asustada. Ella agarra la espada de Loys [Albrecht], que está apoyada en el suelo, y primero juega mecánicamente con ella, luego va a caer sobre su punta afilada, cuando su madre corre hacia ella y se la quita. El amor por el baile vuelve a la memoria de la pobre niña; cree oír la melodía de su baile con Albrecht. . . se lanza hacia adelante y comienza a bailar con ardor; con pasión. Tantos dolores repentinos, tantos golpes crueles, sumados a este esfuerzo final, han agotado finalmente sus débiles fuerzas. La vida parece abandonarla. . . su madre la sostiene en sus brazos. Un último suspiro escapa del corazón de la pobre Giselle; lanza una mirada triste y desesperada a Albrecht, ¡y sus ojos se cierran para siempre![iv]

 

Segunda muerte: teoría del suicidio.

 Sin embargo a días del estreno, Gauthier escribió a Heinrich Heine, el autor de “De l'Allemagne” (uno de los textos en el que se inspira el ballet en el que habla de unas Wilis como fantasmas de jóvenes amantes del baile y que se iban a casar, pero que murieron antes de su boda por razones no especificadas), una carta que después fue publicada en el diario La Presse a días del estreno y tres años después en el libro “Les Beautes de l'Opera” en la que narra otra versión diferente de la misma historia, en la que entre varias cosas que cambia, señala que Giselle se suicida con la espada de Albrecht - Loys. Además de esos cambios, me parecen interesantes los detalles que se agregan en esta segunda versión del libreto:

 “Las mentes de las mujeres están en sus corazones; si el corazón está herido, la cordura se pierde. Giselle se vuelve loca, no se deja arreglar el pelo ni se golpea la frente a la manera de las heroínas del melodrama; es una locura dulce, tierna y encantadora como la propia Giselle. La melodía de los pasos que bailaba con su querido Loys, cuando no era el Conde Albrecht, vuelve a su memoria; ejecuta las poses y los ritmos con una rapidez creciente; entonces vuelve la razón y desea suicidarse, y se deja caer sobre la punta de la espada que Hilarión ha sacado. El arma es arrebatada por Loys. Es una medida inútil; la herida ya está hecha, y no sanará. Después de unos pasos confusos, una especie de punzada de muerte coreográfica maravillosamente bailada por Carlotta ­[Carlotta Grissi fue la primera Giselle], cae muerta, con la mano en el corazón, entre los brazos de Bathilde y Berthe, para profunda desesperación de Albrecht e incluso de Hilarion, que comprende el horror por el crimen que acababa de cometer porque es el asesino de Giselle. Así termina el primer acto”[v].

Cómo murió Grissi en ese estreno señala Smith que es algo que no se sabe, aunque la autora se inclina por el corazón roto ya que en las críticas y todo lo que se escribió después del estreno, nunca se hizo referencia a suicidio. Tampoco parece quedar claro el porqué del cambio de versión. Si a los libretistas les pareció poco creíble que una joven pudiera morir por desamor.

Además aparecen otras diferencias según los libretos y posteriores versiones, y una de esas es quién la saca la espada a Giselle. En el primer libreto vemos que es la madre quien se la quita mientras que en el segundo es Albrecht. En las versiones soviéticas posteriores donde se le quería dar una visión más positiva a Hilarión, era éste quien se la sacaba. También sabemos que cambian los personajes que acompañan el cuerpo sin vida de Giselle.

 

A 100 años del estreno y el caso sigue “sin ser resuelto”.

Para acercarse y conocer Giselle hay un libro que es un clásico y por demás súper recomendado, titulado “The ballet called Giselle” (El ballet llamado Giselle) de Cyril W. Beaumont[vi] (a veces fácil de entontar en librerías de libros usados y también en las páginas de venta por la web por las ediciones recientes) ya que ahí dedica todo el libro a presentar diferentes aspectos sobre la coreografía, los bailarines, la música, la puesta en escena, etc. Y en esa publicación, cuya primera edición es de 1944 (para conmemorar los 100 años de la versión original, que fue en 1841) y que tanto se leyó y extendió por el mundo, Beaumot hace una traducción propia de libreto original del ballet. En el libro él aclara que es su propia traducción y lo señalo porque puede que aquí se genere una nueva confusión[vii].

Beaumont le dedica el capítulo 4 por completo, titulado “El libro de Giselle” a esa transcripción, y ahí describe la muerte de Giselle de la siguiente manera:

"Agarra la espada de Albrecht que aún está en el suelo, y al principio juega mecánicamente con el arma, luego cae sobre su punta afilada justo cuando su madre salta sobre ella y la arrastra. El amor por el baile vuelve a la memoria de la pobre niña; cree oír la melodía de su baile con Albrecht. . . se lanza hacia adelante y comienza a bailar con ardor; con pasión. Tantos dolores repentinos, tantos golpes crueles, sumados a este esfuerzo final, han agotado finalmente sus débiles fuerzas. La vida parece abandonarla. Su madre la sostiene en sus brazos. Un último suspiro escapa del corazón de la pobre Giselle; lanza una mirada triste y desesperada a Albrecht, ¡y sus ojos se cierran para siempre!”[viii]

O sea que según la versión del libreto que nos cuenta Beaumont ella se lastima con la espada, no sabemos si se suicida, pero sí que efectivamente se lastima y ahí podríamos encontrar su causal de muerte. A la que se le puede sumar todo lo emocional que también se narra.

Sin embargo Marian Smith se permite discrepar con la traducción e interpretación que Beaumont hace. Ella, que es una defensora de la teoría del ataque al corazón, hace una precisión crucial en la traducción de Beamont y transcribe el libreto de la siguiente manera:

"Agarra la espada de Albrecht que aún está en el suelo, y al principio juega mecánicamente con el arma, luego se va a dejar caer  sobre su punta afilada justo cuando su madre salta sobre ella y la arrastra”.

Nótese que según su traducción del original en francés Smith no acuerda en el uso verbal de Beaumont y por lo tanto en el suicidio como motivo de su muerte. Smith cree que Giselle intentó suicidarse (“se va a dejar caer  sobre su punta afilada), pero no señala “cae sobre su punta afilada”). Giselle intentó suicidarse, pero no lo logró y lo que la lleva a la muerte, es la debilidad de su corazón roto que no logró superar esa traición.

Ahora, “¿Por qué Beaumont alteró este pasaje?” se pregunta Smith. “Con su amplio conocimiento de Giselle y su historia, sin duda estaba familiarizado con los escritos posteriores al estreno de Gautier y prefirió la versión de "suicidio con espada" a la versión de "corazón roto"” agrega[ix]. Y es posible que en su traducción haya elegido hacer una síntesis de los dos libretos de los autores.

No se discuten en las primeras versiones otra posible causa para algunos, que es la de por bailar mucho. Ese miedo que tanto tenía su madre, y la cual es la causa de muerte en la otra fuente que inspiró al ballet, que es Fantômes de Victor Hugo. Pero eso parece quedar descartado en los libretos.

Sin embargo creo que la causal de muerte de Giselle no cambia la historia. Lo importante es que ella muere trágica y prematuramente. Un hecho abrupto que les permitiera pasar de un primer acto terrenal a uno segundo irreal o fantasmagórico era lo que los libretistas necesitaban. Y por lo que sea, Giselle murió. Y su muerte nos abre la puerta al segundo acto y extraordinario mundo de las Willis.

 

Las mayores evidencias van por el corazón roto.

Smith defiende la teoría del corazón roto. Y cree que la mayor evidencia la encuentra en que a lo largo de todo el ballet constantemente se hace referencia a la debilidad de su salud: cuando baila su madre le dice que no lo haga porque se va a convertir en una Willi, cuando viene la corte de Bathilde la madre le dice que su hija la desobedece y baila todo el día a pesar que le aconsejaron lo contrario.

Ella sostiene que esos momentos en lo que la obra se detiene a señalar lo débil de su salud fueron creados para dar credibilidad a que al final, que su gran dolor  sumado a su frágil salud, hiciera creíble su muerte por desamor.  “En pocas palabras: si los libretistas hubieran querido que Giselle se apuñalara a sí misma con una espada, nunca le habrían dado una afección cardíaca” afirma Smith[x].

 

Otros “testigos declaran” sobre el confuso caso.

La versión del corazón roto es a la que apuestan la mayoría de las versiones coreográficas que hoy en día conviven, aunque algunas dejan en evidencia que si bien no se suicida, sí se lastima con la espada. Por eso en un momento se mira las manos y se ve sangre, lo que naturalmente altera si situación de demencia.

Otros “testigos” pasan a declarar qué es lo que ven, escuchan, estudiaron o piensan (de una forma un poco en chiste pero con citas reales, tomé lo que varias personas relacionadas al ballet señalan sobre cómo ellos ven la muerte de Giselle) :

- Doug Fullington, un estudioso de la historia y conocedor del método Stepanov, por el cual se transcribieron muchos ballets señala: “Giselle no se apuñala en el Stepanov”[xi].

- Alexei Ratmansky, uno de los mayores coreógrafos de la actualidad y gran reconstructor de obras clásicas señala que en su opinión “no hay suicidio en la música”, que no la escucha y eso es importante en Adam porque él “suele ilustrar literalmente todo lo que sucede en el escenario, así que asumo que la idea de Gautier no llegó al escenario[xii].

- Alicia Markova (una de las máximas Giselles del siglo XX) señala que para ella era esencial que Giselle muriera de conmoción y con el corazón roto: juega con la espada de Albrecht, pero no se apuñala a sí misma[xiii].

- Lynn Seymour (una gran bailarina dramática inglesa, contemporánea a Margot Fonteyn), señala que para ella era importante que Giselle se suicidara, hundiendo la espada directamente porque eso le daba sentido al paso al segundo acto y argumentar que, dado que Giselle está enterrada en suelo no consagrado, debe ser una suicida[xiv].

- Alicia Alonso (gran estrella del siglo XX y una de las grandes Giselles de la historia): “Giselle debe ser tan frágil que justifique que enloquezca al llegar el momento del desengaño por creer que no es amada por el hombre que ella quiere. Ese sentir durante toda la primera parte tiene que estar dentro de su propio baile: tratando de darse al personaje que es frágil, que es crédulo, que es incapaz de mentir, que es incapaz de engañar, para que entonces cuando llegue el descubrimiento de toda su farsa uno lo pueda sentir; el público pueda sentir que es algo posible, que es verdad que a Giselle le da un shock emocional”[xv]

 

Bibliografía

Alastair, Macaulay; Giselle: Ninety-Three Questions and Ninety-Three Answers; https://www.alastairmacaulay.com/all-essays/giselle-questions-answers

Alastair Macaulay,; “Giselle, and her problems” Unpublished 2002 https://www.alastairmacaulay.com/all-essays/giselle-and-her-problems

Alonso, Alicia; “Diálogos con la danza”; Editorial letras cubanas; La Habana, Cuba; 1986

Beaumont, Cyril W; “The ballet called Giselle”; Dance Books; (primera edición de 1944); Alton; 2011

Davies Cordova, Sarah; “Romantic ballet in France: 1830-1850”; tomado de en Kant, Marion (Ed); “The Cambridge Companion to Ballet”; Cambridge; Cambridge University Press; 2007

Smith Marian; “What Killed Giselle?”; Dance Chronicle , 1990, Vol. 13, No. 1 (1990)

 

[i] Smith Marian; “What Killed Giselle?”; Dance Chronicle , 1990, Vol. 13, No. 1 (1990), pp. 68-81

[ii] Algo que luego se demostró que sí se podía hacer y que algunos coreógrafos, como puede ser el caso del  coreógrafo John Cranko se convirtieron en unos abanderados de contar las historias y señalaba que todos sus ballets debían de ser entendidos por alguien que llegaba al teatro sobre la hora y que no había tenido tiempo de leer el programa

[iii] Davies Cordova, Sarah; “Romantic ballet in France: 1830-1850”; tomado de en Kant, Marion (Ed); “The Cambridge Companion to Ballet”; Cambridge; Cambridge University Press; 2007; p.113

[iv] Smith Marian; “What Killed Giselle?”; Dance Chronicle , 1990, Vol. 13, No. 1 (1990), p.69

[v] Smith Marian; “What Killed Giselle?”; Dance Chronicle , 1990, Vol. 13, No. 1 (1990), p.p. 69-70

[vi] Beaumont, Cyril W; “The ballet called Giselle”; Dance Books; (primera edición de 1944); Alton; 2011

[vii] Beaumont, Cyril W; “The ballet called Giselle”; Dance Books; (primera edición de 1944); Alton; 2011; p. 39

[viii] Beaumont, Cyril W; “The ballet called Giselle”; Dance Books; (primera edición de 1944); Alton; 2011; p. 43-45

[ix] Smith Marian; “What Killed Giselle?”; Dance Chronicle , 1990, Vol. 13, No. 1 (1990), p.77

[x] Smith Marian; “What Killed Giselle?”; Dance Chronicle , 1990, Vol. 13, No. 1 (1990), p.76

[xi] Macaulay, Alastair; Giselle: Ninety-Three Questions and Ninety-Three Answers: Entrevista realizada por Alastair Macaulay a Doug Fullington, Maina Gielgud, Jane Pritchard, Alexei Ratmansky y Marian Smith. https://www.alastairmacaulay.com/all-essays/giselle-questions-answers

[xii] Idem

[xiii] Macaulay, Alastair; “Giselle, and her problems” Unpublished 2002 https://www.alastairmacaulay.com/all-essays/giselle-and-her-problems

[xiv] Idem

[xv] Alonso, Alicia; “Diálogos con la danza”; Editorial letras cubanas; La Habana, Cuba; 1986; p. 122

 

 

Si quieres saber más sobre Giselle te invito a:

- MASTERCLASS: Antes de abrirse el telón: GISELLE.

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- BLOG: La Giselle salvaje de Natalia Osipova

 

- BLOG: ¿Qué dicen los ballets? ¿Logran comprender todo lo que ven? GISELLE

 

 

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